[image source_type=»url» source_value=»https://www.yogaorganico.org/wp-content/uploads/2012/12/main_image_1351423593_1538097557.jpg» align=»center» width=»630″ autoHeight=»true»]
La impermanencia es el signo de los tiempos. Las líneas que conectan el presente y el futuro cambian su configuración en horas. Nada responde al azar sino a un orden sutil que compensa los excesos y equilibra las carencias. Somos un espejismo incierto que fluctúa en el vacío. Ante nuestros ojos el mundo conocido perece y nosotros con él.
Es una gran oportunidad de renacer, renovarse y vivir mejor. ¿Qué te queda por vivir? ¿Qué es lo importante para ti? ¿Qué quieres compartir? Importa lo que hiciste, pero importa más lo que vayas a hacer hoy.
[divider_padding]
A la inmensa mayoría nos atrae la belleza y la recreamos en nuestras vidas. Las personas creativas se reinterpretan para proyectarse a un futuro concreto. La moda, igual que la danza, la música y el cine, sigue un discurso emocional que nos provoca, nos cuestiona y nos transporta en minutos a ese lugar evocado.
El arte no juzga cuando muestra la belleza y el horror de lo que somos capaces. El tiempo pasa y lo humano se vuelve inhumano. La belleza se vuelve dolor, el amor ausencia, la juventud despojo y el deseo carencia. Si nos sometemos a las leyes de la gente que nos trata con desprecio moriremos de tristeza.
[divider_padding]
Meditar, atravesar el cuerpo, surcar los espacios de la mente en busca de un futuro que nos haga más felices o más sabios. Correr para que la muerte no nos atrape para siempre al otro lado del espejo; o quizás quedarse muy quieto para que pase de lado.
¿Dónde quedan las personas? ¿En qué lugar abandonamos el camino? ¿Cuándo empezamos a sentir fascinación por la locura? ¿Cuándo lo saludable nos empezó a parecer aburrido? ¿Cuándo fuimos seducidos por los brillos de la afilada razón? ¿Cuándo subestimamos las leyes naturales que rigen nuestro universo?
[divider_padding]
Y cuando todo acabe y alguien siga tu rastro, ¿qué es lo que va a encontrar?